Ya hacía tiempo que tenía en mente hacer una mesa sensorial para que el pequeño explore y toque a su gusto todo lo que quiera; las mesas sensoriales sirven para que los niños desarrollen sus sentidos, la motricidad, aprendan y se lo pasen en grande con un montón de cosas: agua, colorantes, arena, tierra, piedras, arroz, azúcar, harina, gelatina, masas y todo lo que se nos ocurra; después cuando van siendo más mayorcitos, se puede usar para aprender, por ejemplo, que cosas flotan, diferencias de texturas, volumen, entre otras. Hay muchas maneras de hacerlas pero me gustó la que vi en la web Tigriteando . Solo me faltaba ir a Ikea a por los materiales (mesa Lack y dos bandejas Trofast con sus tapas) y que papi "el manitas" nos la montase. Es superfácil de hacer y no se tarda apenas nada en hacerla. Así que cuando el pequeño explorador tuvo 10 meses nos pusimos manos a la obra y... este fue el resultado: Con 10 meses jugando con los pompones de colores a pasarlos de ...