Hoy hemos hecho pintura comestible. La verdad es que es una de las actividades favoritas de mi explorador, es muy sencilla de hacer y realmente los pequeños se distraen un buen rato. Tan solo necesitamos yogur griego natural y colorantes. En cada bol hemos mezclado yogur natural con un par de gotas de colorantes vegetales y hemos revuelto bien. Aprovechando la terraza, hemos puesto papel de embalar en el suelo (podéis poner papel en su bandeja de la trona o en la mesa). La idea es que ellos experimenten con la pintura (en las manos, pies, pincel...) pero no son obras de arte para guardar. A mí me gusta dejar que su propia curiosidad le muestre que realmente la pintura es comestible. En ningún momento le he insistido en que la probase (poco tiempo ha pasado para que lo hiciese) Seguro acabarán probándolo y analizando el sabor. Solo debes tener en cuenta que esta pintura la debes utilizar con los niños que ya consumen yogur como parte de su dieta. Creativ...