Dicen los expertos que la piel tiene memoria y almacena todo el sol que hemos tomado. Por eso no podemos olvidar una serie de recomendaciones para evitar que nuestros hijos, desde bien pequeños, no se quemen por el sol. - Hasta los seis meses NO se debe exponer a los bebés bajo los rayos solares. Deben tener una protección directa bajo la sombrilla y con ropa. - A partir del medio año , se deben usar protectores solares minerales que llevan unas sustancias que cubren la piel de manera física, como una barrera, y no deja pasar el sol. Es verdad que son algo más incómodos de poner sobre la piel porque es como una pasta y no se extiende bien, pero es la mejor protección porque, además, no causa ningún tipo de alergia. A partir de aquí, estos son los principales errores que cometemos: - No pensar que la mejor protección es no exponerse al sol. - Creer que una sola aplicación de crema solar es suficiente (hay que aplicarla cada dos o tres horas, y también después de cada baño...